Versión de lectura abreviada, editada a partir de los subtítulos. Se han reducido muletillas y repeticiones; no es una transcripción literal ni un cotejo completo con el audio. La transcripción de origen está disponible más abajo.
Aprender con una red profesional
El tema de hoy es recurrente en los negocios. Buscamos el mejoramiento continuo, las lecciones aprendidas y las mejores prácticas; queremos saber qué sucede en nuestro campo profesional y en la academia. Con ese enfoque de ser mejores y hacer mejor las cosas, hoy hablamos de networking: las redes profesionales que establecemos para mejorar de manera constante.
El networking permite establecer relaciones con colegas, universidades y antiguos compañeros de estudios. Podemos mantener el contacto con personas de licenciatura, posgrado o doctorado. Esa continuidad es importante.
Una red que permite colaborar
Me tocó ser presidente de una asociación de profesionistas en administración en Ciudad Juárez, Chihuahua, durante la pandemia de COVID. Se complicaron las relaciones presenciales, pero mantuvimos reuniones virtuales mes tras mes. Sin una red de respaldo profesional, difícilmente habríamos tenido cada mes una reunión con un conferencista. Esa red nos permitió hacer contacto y contar con su participación virtual.
También tengo una red de consultores a nivel nacional e internacional. Si no puedo estar en Mérida, Cuernavaca, Querétaro, Aguascalientes o Monterrey, otra persona puede estar ahí. La red permite generar sinergias, ampliar el aprendizaje y conectar servicios. También podemos estar presentes virtualmente, aunque no estemos físicamente en un lugar.
La relación necesita continuidad
Platicaba con un consultor experto en sistemas de gestión de calidad sobre cómo la red permite acceder a cursos y conferencias sin que todo sea presencial. Parte del entrenamiento que encontramos es virtual. Podemos tener acceso a esas posibilidades por la conexión, la relación y la amistad que mantenemos con colegas y consultores, y por seguir en contacto con ellos.
Hay quien pregunta si mantener esos contactos supone generar información y alimentar constantemente las relaciones. La respuesta es sí: hay que mantenernos en contacto. Tengo la fortuna de participar en una red de profesionistas y empresarios que nos reunimos cada mes a desayunar. Eso permite ponernos al día sobre lo que hacemos y sobre las necesidades comerciales, industriales, profesionales y de servicios que encontramos.
Conectar necesidades con capacidades
Si la red tiene la posibilidad de atender esas necesidades, se da el intercambio: conectamos lo que hace falta con los recursos que tenemos. Esto puede hacer la relación más dinámica y cercana, y facilitar una respuesta oportuna. La red también puede contribuir a nuestro desarrollo profesional, a nuevas habilidades y conocimientos.
Tenemos un amigo que trabaja para la NASA y que, cuando puede, visita nuestro desayuno mensual para compartir en qué proyectos está participando. Es un ejemplo de cómo se amplía lo que conocemos al mantener contacto con personas que hacen cosas distintas e interesantes.
El valor de seguir relacionados
Si te preguntas cómo contribuye una red a tu empresa o a tu trabajo, volvemos a las lecciones aprendidas y a las mejores prácticas. Nos permite conocer qué sucede en el mercado, a nivel nacional e internacional, a través de personas que participan en distintos proyectos.
También seguimos recibiendo información de las universidades donde estudiamos y manteniendo el contacto con personas con las que jugamos fútbol americano hace años. Hay redes de empresarios y de personas que trabajamos en industrias o corporativos grandes. Aunque ya no trabajemos ahí, seguimos relacionados con la gente y nos vemos de forma recurrente, también presencialmente.
¿Cuál es la ventaja, el objetivo y la utilidad de estar en una red? Aprender, conocer, compartir y crecer. Soy el Dr. Héctor Carreón. Síganos en Los Consultores. Muchas gracias.